Seguro que muchos de vosotros sois de los que salíais a la pizarra en el colegio y os temblaba hasta el tabique nasal. Una aquí presente también padecía de este inexplicable temor a ser, por unos breves instantes, el punto de atención. Pero amigos, ¡no hay nada que temer! Para todo este sector de la población, Internet y las Redes Sociales han hecho mucho bien en este aspecto.

En este sentido, quiero compartir con todos los que acabéis en este post y os sintáis un tanto identificados con mi introducción, algunos
consejos para sacar el máximo partido de nuestros perfiles Sociales, no sólo en el ámbito profesional sino también a modo de ‘terapia’ trabajando la seguridad, la confianza y la templanza:
Deja los temores a un lado, aquí nadie te juzga por tu aspecto y no nos cabe duda que habrás tenido especial cuidado en seleccionar tu foto de perfil

Opina, comenta, debate… Es gratis y si no ofendes no haces mal a nadie.
1. Interactúa, participa:¿Eres fiel seguidor de un blogger, te encanta todo lo que comparte una página o un medio concreto…? Pues díselo, házselo saber, ¿qué puede ocurrir? ¿que no recibas respuesta? En Twitter y en Linkedin y en otras redes más ‘creativas’ o de uso más personal como Instagram, la mayoría de usuarios son de carácter complaciente y agradecido, si valoras el trabajo de alguien, estamos seguros casi al 100% de que recibirás un ‘like’ un emoticono sonriente o una agradable respuesta dándote las gracias. Piénsalo, sólo tienes que ganar.