lunes, 11 de febrero de 2019

Sencillas técnicas de gestión personal para trabajadores remotos

Trabajar desde casa te da una oportunidad increíble para aprovechar al máximo tu productividad y a la vez para perder el tiempo con distracciones. Cuando estás en tu mejor momento, puedes trabajar durante horas y luego preguntarte cómo has sacado tanto tiempo. Sin embargo, cuando te distraes, trabajar desde casa puede ser perjudicial para la calidad y cantidad de tu trabajo. No importa desde dónde trabajes en remoto, estos nueve consejos te ayudarán a aprovechar al máximo tu día.

1. Empieza con una lista de tareas

Tú lista de tareas puede marcar el ritmo para el día entero. Intenta crear una lista de tareas manejable el día anterior, y síguela durante el día. Incluye todo, desde un gran proyecto hasta tener que hacer la lista de la compra en tu descanso para comer. Incluye también cuánto crees que vas a tardar con cada tarea. Tacha las distintas tareas una vez las hayas terminado.

2. Deja la multitarea

Puede que pienses que hacer varias cosas a la vez te ahorra tiempo, pero tu cerebro tarda al menos 15 minutos para volver a centrarse cada vez que cambias de tarea. Cuando haces dos o más cosas a la vez, tu cerebro tiene que cambiar la atención constantemente, y puede ser nocivo para tu productividad. Intenta centrarte en una única tarea y cambiar cuando la hayas terminado. Estarás menos distraído y acabarás las tareas antes que si intentas hacerlas todas a la vez.

3. Mantente lejos de las tareas personales

Éste puede ser de los mayores inconvenientes de trabajar desde casa. Puede parecer que tardas poco en lavar los platos, poner una lavadora, pagar las facturas o pasear al perro. No harías esas cosas si estuvieras en una oficina, así que debes tratar de trabajar desde casa de la misma manera. Si te das cuenta de que tienes que hacer alguna tarea personal mientras trabajas, anótala y hazla en cuanto termines con tu jornada laboral.

4. Olvídate de internet

Muchos trabajos hoy en día requieren el uso de internet, a veces incluso durante todo el día. Sin embargo, internet puede ser un gran agujero negro. Navegar en la web puede llevarte a perder muchísimo tiempo — y ya ni hablamos de las redes sociales. Apaga tu teléfono para estar tentado de mirarlo durante el día y deja el ordenador un rato si te sientes tentado de mirar las noticias o el tiempo.

5. Usa el método GTD

El método GTD (Getting Things Done) con el que trabaja FacileThings es una gran manera de manejar elementos de tu productividad personal intuitivamente. El método tiene cinco pasos que te llevan a la productividad sin estrés: captura todo lo que llame tu atención, aclara qué es cada cosa y qué debes hacer con ello, organiza los resultados y revisa el sistema para hacer lo que deberías estar haciendo en todo momento.

6. Determina cuándo eres más productivo

¿Eres más productivo durante el día o por la noche? Cuando te sientes despierto, eres más productivo. Por ejemplo, si te encantan las mañanas silenciosas y te sientes concentrado cuando estás solo, intenta hacer las tareas que más requieran tu atención en cuanto empieces el día. Muchos de nosotros nos sentimos cansados después de comer, así que considera contestar los emails o hacer las llamadas a esa hora.

7. Haz un descanso para comer.

Es fácil coger algo de comer y llevártelo a tu mesa durante un día ajetreado, pero comer en tus horas de trabajo se puede convertir poco a poco en un hábito perjudicial. En vez de eso, intenta tener un descanso real para comer en el que cierres el ordenador y evites los gadgets electrónicos. Usa esa media hora para pasear, meditar o hacer deporte. Lo más probable es que te sientas rejuvenecido y preparado para empezar la siguiente mitad de tu día.

8. Haz como si fueras a una oficina

Una de las reglas implícitas de trabajar desde casa es que puedes estar todo el día en pijama sin ningún problema. Sin embargo, despertarte y tener una rutina como si fueras a una oficina crea una gran diferencia en tu productividad. Pon tu despertador, toma una taza de café y ponte ropa que llevarías a la oficina. Le dirá a tu cerebro que es momento de ponerse a trabajar y estarás con una mentalidad productiva.

9. Crea un espacio dedicado al trabajo.

No te llevarías tu cama a la oficina, así que no deberías trabajar desde ella cuando estás en casa. En vez de eso, diseña una parte de tu casa dedicada para trabajar. Una mesa, un despacho o incluso un patio exterior. Mantente alejado de los sofás y las camas, que son sitios de ocio, no de trabajo.

Empieza a ser más productivo

La productividad empieza con la mentalidad adecuada. Te tienes que prometer que vas a terminar tu lista de tareas y que vas a mantenerte lejos de tu teléfono cuando estés trabajando. De golpe notarás una gran diferencia, y tu jefe también lo hará.

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