lunes, 5 de noviembre de 2018

Mi independencia financiera: así conseguí libertad hace 3 años

Desde los 23 años que sólo he necesitado trabajar unas pocas horas a la semanas. En palabras chulas: tengo independencia financiera y libertad económica.

Estuve viajando por el mundo viviendo de generar ingresos pasivos de mis negocios online. Estos generaban más que suficiente para vivir a la vez que seguía ahorrando o invirtiendo.

¿Podría quedarme de brazos cruzados 7 meses? Sí. De hecho lo hice. Pero cualquier persona con un poco de ambición para conseguir vivir así, nunca se podrá quedar parada durante mucho tiempo.

Tuve tiempo de involucrarme en otros proyectos. Probar 12 hobbies nuevos en 12 meses, generar ideas, escribir algunos libros, hacer de voluntario, conocer gente, y bueno. Vivir siendo joven sin tener que esperar a jubilarme.

Todo funcionaba solo y desde entonces no he vuelto a tener un trabajo “normal”.

¿Cómo llegué hasta aquí?

Me lo resumí en una frase: olvida la teórica y toma acción de una vez.

No tenía ni pajolera idea de que esto se pudiera hacer hasta que leí La Semana Laboral de 4 horas. Pero tengo que decir que el libro, aunque me gustó, no me enseñó nada específico. Fue más bien lo que me abrió los ojos.

Las teorías son muy bonitas, pero quería trazar un maldito plan. Así que empecé con conceptos grandes. Lo que quería conseguir, por este orden era:

    seguridad financiera
    independencia financiera
    libertad financiera

¿Cómo he completado esta pirámide paso a paso?
Planificando mi libertad financiera

Cuando me encuentro con una meta que parece demasiado grande para alcanzar, lo divido en trozos más pequeños.

La libertad financiera no fue una excepción.

Me dije: quiero esta independencia económica. Tengo que dividirla en metas más pequeñas para poder generar un flujo de ingresos permanentes y seguros.

El objetivo era mantener un punto de libertad financiera en el que no tuviera que seguir trabajando para conseguir dinero. Estando seguro que no me tocaría hacerlo en un futuro.

En esta vida no podemos dar nada por hecho, pero tenía claro que estos ingresos tenían que ser pasivos. En otras palabras:

    que pudiera desatar mi tiempo del dinero.

Esta es la raíz de la libertad e independencia financiera: hacer que los billetes trabajen para nosotros.

Pero a ver. Estaba trabajando en un maldito almacén, y tenía “sólo” 10.000€ en el banco. También tenía claro que no quería aprender cosas aburridas de la bolsa. Porque al fin y al cabo es lo primero que todo el mundo piensa cuando le dicen “dinero trabajando por ti”.

Así que antes que nada tuve que aclararme algunos conceptos, para no liarme por el camino,
#1 cómo voy a conseguir independencia económica

Hay dos maneras de conseguir la independencia económica:

    tener una cantidad de dinero tan elevada, que sus intereses me generen un sueldo mensual.
    recibir dinero a partir de fuentes que no requieran un trabajo regular (ingresos pasivos)

El primer caso suena chulo, pero a menos que se haya nacido con una flor en el culo y un fajo de billetes bajo la almohada, la mayoría de humanos lo podemos descartar.

Así que decidí centrarme en el segundo.

Después de calcular cuánto debo ahorrar para mi retiro se me ocurrió algo. Si era capaz de crear una o varias fuentes de ingresos que pasaran de la seguridad y independencia financiera, llegando a la libertad, tal vez podría empezar a ahorrar para vivir de esos intereses en un futuro.

Fuera como fuera seguía con lo mismo: me tenía que centrar.
#2 cómo generaré ingresos pasivos

Leyendo libros y buscando información en la red, vi que había muchas guías teóricas pero poco prácticas.

Terminé con un puñado de ideas y decidí aprender cómo posicionar mi web en los primeros lugares de Google. Era el 2014 y el auge del llamado “SEO” aún no había explotado, por lo que me aproveché de una brecha en ciertos nichos. Empecé a crear blogs para atraer audiencia.

Como cuento en mi historia, los blogs que creé empezaron a tener visitas. Algunos llegaron a varios millones de lectores al año. Todo esto sin leer ningún blog de SEO. Sólo siguiendo los pilares básicos.

En los picos más altos llegué a cinco cifras mensuales, que aunque sabía que eran “sólo” por pasar una buena época económica, recibí con los brazos abiertos (y quien no).

Pero no viví por encima de mis posibilidades.

Ahí es cuando empecé con mi plan. Me seguía acordando del primer punto para conseguir independencia financiera: los intereses.

Empecé a investigar si ahorrar o invertir (perdiendo 22.000€ en el proceso), y llegué a la conclusión que combinar algo de trading social con los mejores fondos indexados eran la mejor opción para poner mis ahorros.

Finalmente probé todo lo que está por probar y creé otros negocios pasivos.

Hasta el día de hoy. Que aquí sigo.
¿Seguridad, independencia o libertad?

Me parece importando señalar mi manera de entender y clasificar el objetivo final: la libertad financiera. Para llegar ahí tuve que pasar por estos tres niveles que es importante conocer a fondo.

Objetivo 1. Seguridad financiera

Tener seguridad financiera significa que mis gastos básicos están cubiertos. Hipoteca o alquiler, suministros, alimentación y seguros (algunos consideran el Wifi como esencial haha).

Aquí no considero gastos de comer fuera, viajes o nada que se considere de clase media.

Llevo varios años apuntando cada mes mis salidas. Por lo tanto sé que mi seguridad financiera es de: 600€ el tiempo que viví en Helsinki. Pero que lo puedo reducir a la mitad en otro sitio.

Por esto mucha gente se muda a países baratos cuando alcanzan libertad o independencia financiera. Para subir un poco el nivel de vida sólo cambiando la localización.

Para ponerlo en perspectiva: digamos que quiero vivir en Barcelona.

Podría conseguir una seguridad financiera razonable con unos 800-900€ al mes, asumiendo que no tenga hijos ni deuda. No viviría en un apartamento grande y lujoso, ni saldrías mucho a comer fuera, pero estaría seguro.

Este número variará dependiendo de los gastos de cada persona. Por esto me va muy bien contarlos cada mes.

Llevo un excel con una estimación aproximada de lo que me gasto cada mes en:

    alquiler
    suministros
    comida
    seguros
    necesidades básicas
    otros que considere esenciales (transporte tal vez)

Objetivo 2. Independencia financiera

Después de la seguridad, en esta pirámide viene la independencia financiera. Llegar hasta este punto ya es el sueño de muchos, y no me extraña.

    El precio de la independencia financiera es lo que sea que cueste mi estilo de vida actual.

Es el número de dinero con el que no tendría que cambiar en absoluto cómo vivo si abandonara mi empleo o dejara de trabajar.

La manera más sencilla de saber este número es, como siempre, ver lo que gasto mensualmente. O lo que podría estar gastando cada mes para ser tan feliz como ahora.

Objetivo 3. Libertad financiera absoluta

Finalmente está la libertad financiera absoluta. El punto en la que tengo más dinero del que me hace falta gastar. Este nivel varía mucho dependiendo de mis deseos, pero siempre es múltiplo de lo que gano ahora mismo.

Una manera de saber a cuantos euros correspondería mi libertad financiera, sería escoger una cantidad en la que no tenga ni idea de qué hace con ella.

Otra cosa es pensar en algo que quiera en la vida.

Si alguien es fan de los coches, es probable que quiera un Ferrari o yo qué sé. Ni idea de automóviles. Pero se entiende la idea: si este juguete cuesta X€ quiere decir que necesitaré tanto mensual.

Si fuera alguien a quien le atrae la idea de tener una mansión, un coche lujoso y un avión privado, esta cantidad se dispararía. Ahí es cuando muchos se desmotivan. No hay necesidad de reducirla a algo razonable porque éste es mi GRAN objetivo financiero, así que pongo en la hoja de cálculo cualquier cosa que suene emocionante para mi vida.

Después de los cálculos: flujos de ingresos

Los números están muy bien, pero sólo sabiendo cifras no se llega a ningún lado.

Mi objetivo era acumular suficientes ingresos sin trabajar para lograr seguridad, independencia y libertad financiera. Algo que ya logré.

Pero lo que he estado trabajando desde entonces es algo más importante: asegurarme de que no van a desaparecer de un día ara otro y me dejen sin mi preciada independencia económica.

Esas fuentes de ingresos se dividen en dos categorías:

    inversiones
    ingresos pasivos

Que ya he mencionado con anterioridad pero que vale la pena adentrarse para entenderlos mejor.
Inversiones (la manera clásica)

Las inversiones son la manera clásica de lograr la independencia financiera, y suelen ser la más estable. Una vez que uno tiene suficiente dinero invertido en un conjunto variado de acciones y bonos, puedes vivir de los intereses generados cada año y no tener que trabajar nunca más.

No es mi manera favorita porque se trata de tener cantidades voluminosas de dinero. Conseguirlo es cuando uno acaba esclavizándose.

Esta puede tener sentido si la otra fuente de ingresos va realmente bien.

Pero bueno, es una de las opciones que a todos nos ha pasado por la cabeza. Así es como funcionan los cálculos.

Tengo mis ahorros invertidos en los fondos de inversión indexados. Para poner un ejemplo digamos que tengo 100.000€ ahí.

Asumiré que obtengo una rentabilidad del 7% anual (la media va de 6% a 15% cada año. No está mal, pero voy a tirar hacia abajo por si las moscas).

Ese 7% de rentabilidad significa que, en un año, mis 100.000€ se convertirán en 107.000€.

Al año siguiente, esos 107.000€ generan intereses y se convierten en 114.490€. Obviamente, no siempre es un 7%, pero en un plazo lo suficientemente largo, debería ser un valor similar.

Ese interés compuesto es cómo se pueden obtener grandes de pasta rápidamente. Pero mi objetivo de libertad financiera no es que se vayan acumulando los intereses con el tiempo. Sino sacar lo suficiente para vivir cada año.

Existe el consenso generalizado de que la cantidad a sacar es del 4% al año (lo mismo que propongo en cálculos para el retiro). Así se puede compensar la inflación y mantener la seguridad durante las caídas de los mercados.

De modo que, en lugar de que siga a 100, 107, 114, al final del año sacaría 4.000€ y sólo se incrementaría hasta 103.

Esos 4.000€ son los ingresos de inversiones.

Pero 4.000€ no son suficientes para lograr la seguridad financiera en muchos sitios. Depende de dónde quiera vivir claro, porque en Escandinavia lo pasaría muy mal.

Así que tengo que averiguar cuánto quiero tener invertido. Para ello, cojo mi cifra de seguridad financiera, la multiplico por 12 para tener la cifra anual, y luego por 25 (el inverso de un 4%).

    Inversión de seguridad = cifra seguridad financiera x 12 x 25

Y lo ponemos en la hoja de cálculo.

Ésa es la cantidad que tengo que invertir para vivir de las inversiones. Si mi objetivo son 1.000€, entonces necesito 300.000€.

Eso no significa que necesitamos “ahorrar” 300.000€. Como lo tengo invertido, está generando intereses. Si asumo una rentabilidad anual del 7%, entonces puedo alcanzar 750.000€ en 10 años.

Viva el interés compuesto.

Eso contribuyendo 4.200€ al año (o 500.000€ en total).

Si no se tiene prisa y quiero dedicar 20 años, pues lo hago. Eso ya depende como odie el trabajo cada uno.

Así que aquí lo tengo. Invierto este dinero y tendré libertad financiera viviendo de los intereses.

Ingresos pasivos (mi favorita)

Mientras que los ingresos procedentes de las inversiones son extremadamente lentas pero razonablemente estables, los flujos de ingresos pasivos pueden desarrollarse con rapidez con el desafortunado efecto secundario de la volatilidad.

He elevado mis ingresos pasivos en sólo unos meses hasta un punto en el que sostienen mi estilo de vida.

Pero hay que tener en cuenta que un mes cualquiera esos ingresos podrían desaparecer por motivos impredecibles. Aunque mis inversiones variarán de año en año y bajarán notablemente unas pocas veces a lo largo de mi vida, es poco probable que pasen a cero de la noche a la mañana.

Pero vamos a ver la magia de estos ingresos para lograr libertad e independencia financiera.

Digamos que mi umbral de Seguridad Financiera es de 2.500€ al mes (mucho para ser ciudadano español. Pero así nos hacemos a la idea). Según los cálculos de antes, eso significa que tengo que tener 750.000€ invertidos para lograr los rendimientos que necesito.

Vale hacemos que tengo 1.000€ al mes de ingresos pasivos. Con esos 1.000€ al mes no sólo estoy ahorrando más dinero, sino que también necesito ahorrar una menor cantidad. Asumiendo que pueda mantener unos ingresos pasivos de 1.000€ al mes, ahora sólo necesito recibir 1.500€ al mes de las inversiones, o tener 450.000€ ahorrados.

Si quisiera tener 750.000€ invertidos en 10 años, empezando de cero, tendría que apartar 4.200€ al mes.

Pero con unos ingresos pasivos de 1.000€ mensuales para reducir mi objetivo. Ahora sólo tengo que ahorrar 2.500€ al mes.

Sigue siendo un montón, pero si reduzco la inversión mensual casi a la mitad, ahorrarlo será más sencillo porque puedo mantener mi salario y canalizar todo a mis ahorros.

En resumen: se puede lograr la libertad financiera sólo con inversiones pero es lento. Una buena idea es combinarlo con dinero pasivo.

Combinando inversiones e ingresos pasivos

Para alcanzar la independencia financiera lo antes posible, interesa sacarle provecho tanto a las inversiones como a los ingresos pasivos. En el pasado he seguido los siguientes pasos que profundizaré próximamente.

    Reducir la cantidad que necesito
    Maximizar mi inversión
    Crea flujos de ingresos pasivos

Están ordenados según la ventaja que proporcionan.

Reducir la cantidad de lo que necesito es lo que más lo acelera todo, seguido de maximizar las inversiones y de los ingresos pasivos.

Sólo debería moverme de un paso al siguiente una vez que he exprimido de manera razonable cada gota del paso en el que esté.
Independencia financiera a la práctica

Vamos a ver cómo maximizarlo todo.
¿Invertir los ahorros?

Si no se tiene 3-6 meses de gastos ahorrados en algún sitio, hay que ahorrar antes de empezar a invertir. No voy a atar el dinero al mercado para luego necesitar fondos de emergencia.

Yo prefiero 6 meses porque tengo una empresa y tengo ingresos variables, pero dependiendo de lo regulares que sean y lo seguros que creas que son, podría mantener menos dinero líquido en mano.

Cuando me planteo si ahorrar o invertir lo tengo bastante claro. Mejor invertir en negocios y en mi mismo que en mercados.
Reduciendo lo que necesito

El paso más importante para que retirarse pronto sea razonable, es reducir la cantidad que tengo que tener invertida para conseguirla. Al hacer esto en primer lugar, reduzco la cantidad que tengo que tener ahorrado y aumento la cantidad que tengo disponible para ahorrar.

Por cada 100€ que pueda reducir de mis gastos mensuales, disminuyo la cantidad que tengo que tener ahorrada en 30.000€.

Si quiero conseguirlo en 10 años, eso significa que puedes hacerlo incluso invirtiendo 180€ menos cada mes. De esta manera…



Un artículo escrito por Pau Ninja

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